Primer representante de Panamá en ganar el Clásico Internacional del Caribe.
Reseña histórica
Más de siete décadas de tradición
Haras San Miguel es uno de los establecimientos de crianza de caballos pura sangre de mayor trayectoria en Panamá. Ubicado en La Concepción, distrito de Bugaba, provincia de Chiriquí, sus orígenes se remontan a los inicios de la década de 1950 y están estrechamente vinculados al desarrollo de la hípica nacional.
Durante más de siete décadas, el Haras se ha dedicado a la reproducción, crianza y selección de ejemplares destinados a las carreras. Su tradición familiar, su programa genético y los triunfos alcanzados en Panamá y el exterior lo han convertido en un referente de la actividad hípica panameña, reconocido como el haras más longevo del área del Caribe y uno de los cinco de mayor trayectoria de Latinoamérica.
Confirmó el prestigio del Haras con una segunda victoria consecutiva en el Caribe.
Sumó otro Clásico Internacional del Caribe a la historia del establecimiento.
Alcanzó la Triple Corona Nacional y abrió un nuevo capítulo entre los campeones.
1950–1969
Los orígenes
Una iniciativa familiar que acompañó el nacimiento de la crianza moderna en Panamá.
1950–1951
Fundación de Haras San Miguel
El Gobierno Nacional, presidido por el Dr. Arnulfo Arias Madrid, promulgó la Ley 23 del 17 de noviembre de 1950 para fomentar y proteger la cría de caballos de carrera nacionales. Los hermanos Carlos Eleta Almarán y Fernando Eleta Almarán respaldaron esta reglamentación y, movidos por su pasión por el pura sangre, establecieron Haras San Miguel en La Concepción, Bugaba. La iniciativa generó empleo y ayudó a dinamizar el comercio de la región.
Su primer padrillo fue Támesis, nacido en 1939 y campeón de Don Carlos. Más tarde llegó Keyhaven, nacido en 1948, quien se convertiría en jefe de raza de la hípica panameña. Su estirpe continuó a través de Croupier, El Gran Capo, Charlie y Tango, y permanece presente en las líneas maternas de El Rojo y Lucky Boy.
Carlos Eleta Almarán es reconocido como la principal figura vinculada a la fundación de Haras San Miguel, mientras que su hermano Fernando participó en el desarrollo del proyecto durante sus primeros años.
1956
Desarrollo de la hípica moderna
El inicio de operaciones del Hipódromo Presidente Remón, en la ciudad de Panamá, dio un impulso decisivo a la actividad hípica nacional. Un hipódromo moderno fortaleció las competencias organizadas, incrementó el interés por los caballos de carrera y abrió nuevas oportunidades para los criadores nacionales.
Década de 1960
Consolidación del programa de crianza
Haras San Miguel fortaleció su estructura de reproducción y crianza mediante la selección de sementales y yeguas reproductoras con condiciones favorables para las carreras. Lady Edna, Janina, Kazán y Croupier estuvieron asociados a estas primeras etapas; Croupier alcanzó un reconocimiento especial dentro de la reproducción equina panameña.
1973–1999
Cuna de Campeones
Triunfos internacionales y generaciones que consolidaron el prestigio del Haras.
1973
Montecarlo hace historia
Montecarlo, criado por Haras San Miguel, ganó el Clásico Internacional del Caribe. Fue el primer caballo representante de Panamá en conquistar esta competencia, un logro histórico para el criadero y para toda la hípica nacional.
1974
Barremina confirma el prestigio
La yegua Barremina, también criada en el establecimiento, ganó el Clásico Internacional del Caribe celebrado en Puerto Rico. Haras San Miguel produjo así los vencedores del gran clásico caribeño durante dos años consecutivos y consolidó su reputación como una verdadera Cuna de Campeones.
1977
Fundación de Haras Cerro Punta
Fernando Eleta Almarán fundó Haras Cerro Punta como una división surgida del proyecto familiar. A partir de ese momento, ambos establecimientos continuaron desarrollándose por separado, cada uno con su propia trayectoria, programa de crianza y administración.
Décadas de 1980 y 1990
Nuevas generaciones de campeones
El Haras produjo caballos que compitieron en escenarios nacionales e internacionales. Sicodélico, Muchacha, Tonel, Desahuciada, Charlie, Cervecero, Pancho Marimba, Espaviento, Winchester, Prince Sadair y Tango figuran entre los nombres asociados con esta etapa. El Gran Capo también adquirió importancia como uno de los padrillos destacados de la historia reproductiva del establecimiento.
1998–1999
La consagración de Evaristo
En 1998, Evaristo ganó el Clásico Internacional del Caribe y se sumó a Montecarlo y Barremina entre los grandes campeones producidos por el Haras. Un año después conquistó el Clásico Presidente de la República. Posteriormente fue incorporado al programa reproductivo para proyectar su genética en nuevas generaciones.
2000–2026
Continuidad familiar
Nuevas líneas, nuevos campeones y el mismo compromiso con el pura sangre.
Década de 2000
Continuidad del programa reproductivo
Haras San Miguel mantuvo sus líneas genéticas y desarrolló cruces orientados a producir caballos con buenas condiciones físicas y deportivas, dando continuidad a su programa de reproducción y crianza.
Década de 2010
Nuevas líneas genéticas
El programa se fortaleció con sementales como Jaguar Paw, Dublín, Punta de Lanza y Salustio. Las subastas de ejemplares continuaron siendo una parte esencial de la actividad del establecimiento.
2023
El Rojo obtiene la Triple Corona Nacional
El Rojo, criado por Haras San Miguel, alcanzó uno de los máximos reconocimientos de la hípica panameña al conquistar la Triple Corona Nacional.
2024
Liderazgo entre los criadores nacionales
El Haras continuó obteniendo resultados importantes dentro de la actividad hípica panameña y destacó en las estadísticas nacionales de criadores.
2025
Nuevas generaciones y subastas
El establecimiento presentó y subastó ejemplares jóvenes de distintas líneas reproductivas, incluyendo descendientes de Dublín, Jaguar Paw, Punta de Lanza y Salustio.
2026
Haras San Miguel en la actualidad
Haras San Miguel continúa dedicado a la reproducción y crianza de caballos pura sangre de carrera. Su administración permanece dentro de la familia Eleta, con Raquel Eleta de Arias entre las principales figuras asociadas a su continuidad.
Un legado vivo
Mucho más que una finca dedicada a la crianza
Desde sus orígenes hasta la actualidad, Haras San Miguel ha mantenido una presencia constante en la historia de la hípica panameña. Su trayectoria reúne campeones, líneas genéticas, un programa reproductivo continuo y la participación de distintas generaciones de la familia Eleta.
Los triunfos de Montecarlo en 1973, Barremina en 1974, Evaristo en 1998 y El Rojo en 2023 son hitos de una historia mucho más amplia, vinculada al desarrollo de la hípica, la producción agropecuaria y la tradición ecuestre de Panamá.